Cada europeo desperdicia 179 kg de alimentos al año

Sectores: Medio Ambiente
Cada europeo desperdicia 179 kg de alimentos al año

Dramático dato ante la creciente demanda mundial de alimentos

Mientras que muchos países del mundo pasan hambre y algunos están alerta, en la UE se desperdician cada año 89 millones de tn de alimento, lo que supone una media de 179 kg de alimentos desperdiciados por habitante. Según las previsiones de a Comisión Europea, de no tomar ninguna medida al respecto, en 2020 la cantidad despreciada podría ascender a 126 millones de tn. Esto generaría una dramática contradicción con las previsiones mundiales de la creciente demanda de alimentos de aquí a 2050 y las dificultades que va a haber para poder satisfacer esta demanda.

La Comisión Europea ha declarado al día de hoy, 15 de septiembre, como el Día de la Seguridad Alimentaria, con el fin de incrementar la sensibilización sobre el desperdicio de alimentos, cómo prevenirlo y cómo optimizar el empaquetado de la comida sin comprometer la higiene y seguridad de ésta.

Según el Comisario de Protección de los Consumidores existe una importante sinergia entre mantener la seguridad alimentaria y limitar el desperdicio de comida, como por ejemplo, haciendo que el consumidor se conciencie más en las fechas de caducidad de los envases y conservando en frío muchos alimentos.

El desperdicio de comida se produce en todos los eslabones de la cadena alimentaria: producción, industria, distribución, hostelería y consumidor. Muchas son las razones por las que se produce este desperdicio:

- En el caso de la industria por sobreproducción, daño en el empaquetado o producción errónea de tamaño o forma.

- En la distribución por la mala gestión del almacenamiento o daños estéticos o en el empaquetado.

- En la hostelería por la dificultad de ajustar la ración al hambre del cliente y de ajustar las compras a la cantidad de clientes que van a ir al establecimiento.

- En los hogares por el desconocimiento de las cantidades que se desperdician y su coste, por no leer las fechas de caducidad de los productos y por mala previsión en las compras.